Tratamiento de una tendinopatía aquilea mediante EPI®

Introducción

La finalidad de este artículo es dar a conocer y explicar una de las opciones de tratamiento de las tendinopatías en la actualidad, la “Electrólisis Percutánea Intratisular”, cada vez más extendida por los buenos resultados que cosecha. En este caso, lo haré orientado a una lesión muy común en el mundo del deporte, la “Tendinopatía Aquilea”.

Articulación y biomecánica

Para empezar vamos a explicar las estructuras que forman la articulación y los movimientos que provocan una mayor afectación del tendón. El complejo articular del tobillo o articulación tibiotarsiana está formado por el astrágalo, la tibia y el peroné y es una articulación que recibe un gran peso. Desde una visión biomecánica el complejo “tríceps sural-tendón de Aquiles-calcáneo” permite la correcta propulsión durante la marcha y/o carrera ejerciendo un papel importante como sistema amortiguador de los impactos con la superficie. En esta acción de frenado o “excéntrica” es dónde las tensiones sobre el tendón de Aquiles son máximas y pueden producir una rotura parcial o total. Durante la marcha, especialmente durante la fase de apoyo que precede a la propulsión, la mayor parte del trabajo del músculo tríceps se realiza en acción excéntrica. La bibliografía científica actual atribuye a la modalidad excéntrica en los diferentes gestos deportivos un papel potencialmente patógeno sobre el tendón y tejido muscular cuando éste excede más allá de una cierta cantidad de trabajo. Los síntomas clínicos se caracterizan por una combinación de dolor, hinchazón (difuso o localizado) y afectación más o menos importante del rendimiento del deportista, si es el caso.

Explicación tendinopatías

Podemos definir las tendinopatías cómo la afectación tisular crónica y no siempre dolorosa del tendón como consecuencia del sobreuso inadecuado. Tienen como base anatomopatológica lo que se conoce como tendinosis: desorganización y aparición de colágeno y fibroblastos inmaduros, proliferación vascular incompleta y ausencia de células inflamatorias. También es una patología que se caracteriza por la aparición tardía del dolor, es decir, cuando ya se han producido una serie de cambios tisulares que cronifican la lesión; como dicen Fredberg et al. “la tendinopatía es como un iceberg, donde el dolor es la punta de ese iceberg”. En su estudio se encontraron el 30% de tendones estudiados con alteraciones ecográficas sin sintomatología, lo que explica que lleguen a producirse roturas sin previo aviso.

Existen estudios que señalan que el 30% de los corredores sufren tendinopatías crónicas. La tendinopatía de Aquiles es la más frecuente en los corredores de fondo (56,6%) y se relaciona con el número de años de práctica de la carrera (más habitual en el grupo de edad 35 – 45 años), siendo más frecuentes en la porción media del tendón.

El deportista no puede parar por completo ya que la inactividad tiene efectos negativos no sólo sobre el tendón sino sobre la salud general del deportista y sabemos, que la carga mecánica es necesaria para la curación.

¿Qué pasa con el retorno al deporte? hay que tener dos cosas muy claras, que estar asintomático y libre de dolor es distinto de la recuperación completa y de la función del músculo-tendón. Todo programa de rehabilitación deportiva, debe velar por el restablecimiento completo de la función junto con el alivio del dolor y los síntomas. El ejercicio como tratamiento es la clave para el éxito de la rehabilitación.

¿Qué es la EPI? Y sus beneficios respecto a otras técnicas

La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®) es una técnica de fisioterapia mínimamente invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja de acupuntura que produce un proceso inflamatorio de carácter local permitiendo la fagocitosis y la reparación del tejido blando afectado (tendón, ligamento, músculo, etc.). La EPI® hace que el tejido degenerado sea destruido sin que las células normales se vean afectadas ya que presentan una resistencia mucho mayor al paso de corriente; en las células del tejido degenerado produce unos valores del pH elevados y de esta manera el tejido es destruido, sin que las células normales se vean afectadas. Este tejido destruido es metabolizado por el propio organismo a través de la fagocitosis inducida.

¿Qué beneficios aporta respecto a otros tratamientos?

  • Es un tratamiento local en el lugar de la lesión. Con la ayuda de la ecografía se aplica de forma directa sobre el tejido alterado y/o degenerado.
  • Logra reparar el tejido afectado, la EPI® es capaz de poner en marcha un nuevo proceso de proliferación del tejido colágeno que está desestructurado en estos procesos.
  • Las modificaciones en la estructura del tejido blando son inmediatas y en tiempo real.
  • La efectividad es alta respecto a los tratamientos convencionales de fisioterapia (ultrasonido, láser, técnica Cyriax, fibrolisis diacutánea, ondas de choque…) o médicos (fármacos, infiltraciones o cirugía).
  • La frecuencia de recaídas es baja.

CASO CLÍNICO

A continuación, expongo un caso real de un paciente con esta lesión que resultará familiar a alguien que lo haya sufrido o todavía lo esté haciendo. Pretendo acercar así el tipo de procedimiento que se sigue en consulta.

Corredor de 35 años de edad, 77 kg de peso ,176 cm de altura. Sufre una tendinopatía de Aquiles desde hace 5 meses; actualmente lleva dos meses sin competir y durante este tiempo está realizando exclusivamente tratamiento de fisioterapia.

El deportista explica que los primero meses el dolor surgía al inicio del entrenamiento pero que desaparecía al calentar correctamente. Sin embargo los dos últimos meses el dolor lo acompañaba durante toda la sesión, teniendo muchas veces que abandonar la práctica deportiva.

En la exploración clínica se observa un área dolorosa a la palpación que corresponde al tercio medio del cuerpo del tendón de Aquiles, con engrosamiento en la misma región. También presenta un acortamiento de los isquiotibiales, gemelos y sóleo y de toda la cadena muscular posterior.

El síndrome clínico se caracteriza por.

– Dolor durante la carrera y ahora incluso en la marcha normal.
– Dolor cuando se levanta después de estar un rato sentado.
– Dolor cuando lleva mucho rato en bipedestación estática
– Dolor al elevar el cuerpo en flexión plantar con una pierna.
– Dolor intenso a la palpación latero-medial en tercio medio del tendón

Es importante realizar un protocolo personalizado de sobrecarga excéntrica hasta conseguir los valores óptimos de carga mecánica del tendón de Aquiles.

Tratamiento mediante electrólisis percutánea intratisular (EPI®) ecoguiada
En la primera visita se realiza una ecografía mediante doppler-color con el fin de localizar la posible neovascularización propia del proceso degenerativo. En la ecografía de la Imagen 1 se puede observar un engrosamiento del tendón de Aquiles como consecuencia de la degradación del tejido de colágeno propia de un proceso de tendinosis. El paciente percibe mayor intensidad de dolor en el área que se corresponde con la neovascularización.

ecografia

Imagen 1.Ecografía en corte longitudinal del tendón de Aquiles. Se observa un engrosamiento hipoecogénico a nivel del tercio medio del tendón con neovascularización.

En la primera visita el corredor puntúa 80 en la escala analógica visual para el dolor (VAS 0-100) (Imagen 2). Se realizan 3 sesiones de EPI® y después de la tercera sesión mejora en gran medida (VAS = 20) e inicia los entrenamientos con toda normalidad después de dos meses parado. Sólo percibe ligeras molestias después del ejercicio intenso.

escala

Imagen 2. Escala visual analógica (VAS 0 – 100)

La EPI® tiene un efecto de acción prolongada sobre el tejido degenerado que permite acelerar los mecanismos de curación del tendón. El trabajo específico de sobrecarga excéntrica se iniciará siguiendo los principios de sector óptimo fisiológico. 

ecografia

Imagen 3. Ecografía en corte longitudinal del tendón Aquiles. La imagen nítida corresponde con el área donde se ha realizado la EPI®. Después de la intervención permanece el trazado hiperecogénico.

Conclusiones:

En el tratamiento de la tendinosis crónica de Aquiles, hemos de conseguir una destrucción focalizada de los neovasos asociados a las terminaciones libres nociceptivas, que son la causa principal de dolor en la mayoría de las tendinopatías crónicas. La EPI® es una técnica eficaz en el tratamiento de la tendinosis de Aquiles y de las tendinopatías crónicas por sobreuso.

Por otro lado, el trabajo en sobrecarga excéntrica asociado a ejercicios funcionales permite que el deportista inicie su actividad competitiva en menor tiempo que con los tratamientos convencionales de fisioterapia. Los ejercicios en sobrecarga excéntrica los debe incluir dentro de su programa de preparación física durante un período mínimo de 3 meses para producir una remodelación adecuada del tejido colágeno del tendón y mejorar las cualidades biomecánicas y biológicas de éste.

Para finalizar diremos que lo ideal no es el tratamiento sino un buen trabajo de prevención. Para poder prevenir y tratar correctamente una patología deberemos conocer cuáles son las causas que pueden provocarla. A modo de ejemplo mencionaremos algunos factores a tener en cuenta:

tabla1

tabla2

Y para finalizar mencionar que la actividad deportiva genera una acidosis metabólica, por eso es interesante llevar, en la medida de lo posible, una dieta alcalina.

*Imágenes facilitadas por Centro Luna de Fisioterapia.

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