¿Puede la depresión llevar a una enfermedad somática, corporal?

  1. El controvertido tema de las llamadas  “enfermedades psicosomáticas”

En la clínica diaria, los médicos hablan a menudo de trastornos “psicosomáticos”. Nosotros discutimos ese concepto, y especialmente somos críticos con el concepto de las llamadas “enfermedades psicosomáticas” en sentido estricto, enfermedades corporales potencialmente graves, con lesión o trastorno fisiopatológico documentado, donde algunas teorías clásicas, como las de Alexander, consideraron que podrían ser de origen fundamentalmente psicológico (1); a este grupo pertenecen el asma, la colitis ulcerosa y otras enfermedades potencialmente graves, que en la CIE-10, la clasificación actual de enfermedades de la O.M.S. (categoría F54), se denominan con la vaga etiqueta de trastornos psicológicos “asociados” a enfermedades somáticas.

En una época poco crítica del siglo pasado pudieron defenderse  con notable falta de rigor metodológico las citadas teorías psicogenéticas en algunas enfermedades corporales; pero ya entonces surgieron notables  invectivas por parte de los más rigurosos expertos en la disciplina. Sir Aubrey Lewis, citado después por M. Shepherd, habló de una “confusa fase de ignorancia especializada” al referirse a esa época de la psiquiatría, fundamentalmente bajo la égida de la entonces influyente psiquiatría “dinámica” norteamericana.

Las citadas teorías “psicosomáticas”,  psicogenéticas en realidad, nunca han encontrado suficiente apoyo empírico o experimental, ni se han traducido en beneficios terapéuticos concretos, y por tanto resultan difícilmente sostenibles en la medicina científica actual, que presume sin rubor de ser una “medicina basada en la evidencia”, que necesita pruebas, sólidos datos de apoyo. Nosotros sostenemos esa postura crítica, pero también sostenemos que en las citadas enfermedades, como en cualquier otra enfermedad, deben tenerse en cuenta los factores psico-sociales; desde luego en el abordaje y tratamiento de cualquier enfermo, como defiende la Medicina “integral”, “holista”, “antropológica” por ser de humanos… y a la que ciertamente, por sus resonancias históricas humanistas, se puede denominar en general “Medicina Psicosomática”. Defendemos esto, pero al mismo tiempo defendemos que con una perspectiva investigadora, inevitable para mejorar el conocimiento, debe estudiarse el papel concreto de los factores psicológicos en las enfermedades corporales; terreno investigador muy abandonado tradicionalmente.

 

  1. Perspectiva investigadora en la génesis psico-social de las enfermedades somáticas 

Los principios generales de la investigación psiquiátrica pueden aplicarse al estudio del papel de los factores psicológicos en las enfermedades somáticas o corporales (2). La epidemiología, el estudio de poblaciones,  brinda instrumentos y métodos importantes para investigar, por ejemplo en estudios longitudinales,  algunas de las más ambiciosas hipótesis sobre la génesis de enfermedades corporales consecutivas a estrés y/o morbilidad psíquica. Nosotros hemos documentado en la población general una mayor mortalidad entre individuos deprimidos; y hemos hipotetizado, específicamente, que la depresión clínicamente significativa puede incrementar en los mayores el riesgo de enfermedades con sustrato corporal bien conocido, como la diabetes mellitus, o la enfermedad de Alzheimer. El Proyecto ZARADEMP ofrecía una magnífica oportunidad para testar dichas hipótesis (figura 1).

zaradeemp

  1.  Testando las hipótesis sobre el papel de la depresión en enfermedades somáticas: el Proyecto ZARADEMP

El Proyecto ZARADEMP es un estudio longitudinal sobre demencia, depresión y comorbilidades somáticas en una amplia  muestra representativa de los mayores de 55 años en la ciudad de Zaragoza (figura 1). En el estudio “baseline” (ZARADEMP I) se logró entrevistar a 4.803 individuos, y los supervivientes han sido entrevistados en los últimos casi 20 años en cuatro nuevas “olas” (ZARADEMP II, III y IV); actualmente comienza la quinta “ola”. El estudio ha sido cuidadoso metodológicamente (instrumentos estandarizados y validados; “screening en fases” en cada “ola”; panel diagnóstico de psiquiatras de investigación estandarizados; métodos estadísticos multivariados; etc.). Se trata de una de las principales cohortes en la bibliografía internacional y una serie de trabajos han sido ya publicados.

Aquí nos referimos a dos estudios ya publicados sobre el papel de la depresión, en la diabetes mellitus; y en la enfermedad de Alzheimer. En el primer estudio hemos documentado (A. Campayo y cols.;  Amer. J. Psychiatry, 2010), en un trabajo con gran resonancia, que tras controlar un amplio espectro de otros factores de riesgo,  la depresión incrementa un 65% el riesgo de diabetes mellitus tipo II; y que el “riesgo atribuible” a depresión es aproximadamente del 8%, mayor incluso que el atribuible a otros factores de riesgo tradicionalmente aceptados. Este trabajo ha merecido un editorial en la misma revista (C. Lyketsos). En el más reciente estudio, hemos documentado (P. Gracia-García et al; Amer. J Geriat Psychiatry, in press) que, tras controlar potenciales factores de confusión, la depresión clínicamente significativa multiplica por cuatro el riesgo de incidencia de la enfermedad de Alzheimer en los años siguientes.

Psico-neuro-inmunología

 

  1. ¿Cuál es el mecanismo de producción, del aumento del riesgo?

En los estudios citados no se habla, por tanto, de que “la” causa de la diabetes o de la enfermedad de Alzheimer sea la depresión; pero sí de considerarla como uno de sus factores de riesgo. Este tipo de estudios puede aumentar de modo paulatino la documentación sobre la influencia etiológica de factores psico-sociales en enfermedades corporales. Pero se abre además una línea para  investigar los mecanismos básicos que hacen posible el aumento del riesgo. Entre los mecanismos biológicos se barajan hipótesis sobre el papel del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal; nosotros trabajamos ahora, específicamente,  con hipótesis neuro-inmunológicas (figura 2), sobre el papel de la neuroinflamación.

BIBLIOGRAFÍA

Lobo A: Manual de Psiquiatría General. Ed. Médica Panamericana, 2013

  1. Capit. 23. Trastornos asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos.       II. “Trastornos psicosomáticos”
  2. Capit. 10. Introducción a la investigación en psiquiatría

 

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