Más allá del Ébola III

En este post se incluyen la descripciones de otros arbovirus, como el virus Chikungunya y el virus del Nilo occidental, que tienen un gran potencial  de diseminación, así como de  algunos robovirus, como el virus sin nombre y otros, y, por último, del virus Ébola que causa una elevadísima letalidad.

La infección por el virus Chikungunya

El virus chikungunya causa una enfermedad caracterizada por fiebre y dolor articular intenso. El nombre de chikungunya significa “enfermedad de las personas que caminan encorvadas” su origen proviene de los makonde, un grupo étnico del Este de Tanzania, y se debe al encorvamiento y rigidez de los enfermos al andar, debido al intenso dolor articular.
Virología. El virus pertenece al género Alphavirus. Es un virus ssRNA, icosaédrico, envuelto, de aspecto esferoidal; con un tamaño de unos 70nm. (Figura 1-III).
Figura 1-III
Epidemiología. Su reservorio son primates no humanos, pero cuando en un área hay suficientes personas infectadas, estas pueden establecerse como reservorio produciéndose la transmisión interhumana. Es por tanto una infección expandible a áreas urbanas, porque el hombre puede actuar de reservorio y sus vectores Aedes aegypti y Aedes albopictus están ampliamente distribuidos en el planeta. Estos mosquitos son los mismos que transmiten la fiebre amarilla y el dengue. Su actividad es preferentemente diurna.
Las áreas de mayor endemia son las zonas rurales de regiones tropicales en África; pero se han detectado epidemias de mayor o menor importancia en todos los continentes excepto Oceanía (Figura 2-III).
Figura 2-IIIClínica. Los síntomas suelen aparecer de 2 a 7 días después de que una persona haya sido picada por un mosquito infectado. Los más característicos son la fiebre con escalofríos y las artralgias que pueden estar asociadas a artritis evidente, durante el periodo de defervescencia frecuentemente se produce un exantema. Asimismo puede existir, mialgias, cefalea, fotofobia, náuseas y dolor abdominal. La enfermedad suele curar en alrededor de una semana aunque la recuperación total puede requerir varias semanas; la letalidad es muy baja. Asimismo la mayoría de las personas infectadas  adquieren inmunidad permanente.
Diagnóstico. Se hace mediante la detección del RNA vírico por PCR y/o por serología (IgM).
Tratamiento y prevención. No existe tratamiento antivírico específico. Tampoco existe una vacuna. La prevención se hace evitando la picadura de los mosquitos, como se ha señalado más arriba para la fiebre amarilla (ver Fiebre amarilla en el Post: Más allá del Ébola II)

Infecciones por el virus del Nilo Occidental (West Nile virus)

El virus del Nilo occidental es un arbovirus del genero Flavivirus, al que también pertenece el virus de la fiebre amarilla (Figura 1-II en Post: Más allá del Ébola II)  Causa infecciones asintomáticas y en los casos graves produce encefalitis.
Epidemiologia. El reservorio lo constituye  numerosas especies de pájaros y es transmitido por mosquitos del genero Culex, C. pipiens, C. quinquefasciatus, pero también se ha detectado el virus en A. aegypti y A. albopictus. Se han producido epidemias en diferentes lugares del mundo  (Figura 3-III).
Figura 3-III
Clínica y diagnóstico. Solo dos o tres de cada diez personas infectadas manifiestan la enfermedad. El cuadro clínico cuando se presenta, tras un periodo de incubación de 2 a 6 días, lo hace como un síndrome febril con cefalea y mialgia y un exantema maculopapular transitorio. Menos del 1% de los infectados tienen afectación neurológica: meningitis, encefalitis o parálisis fláccida. Se han documentado casos de afectación fetal en mujeres con infección por el virus durante el embarazo. En los casos de afectación encefálica importante la letalidad puede llegar al 10%.
El diagnóstico, como en la mayoría de estas enfermedades de hace por serología para detectar IgM especificas o por la identificación de secuencias especificas del acido nucleico mediante PCR.
Tratamiento y prevención. No existe tratamiento antivírico específico ni vacuna. La prevención se hace evitando la picadura de los mosquitos, como se ha señalado más arriba para la fiebre amarilla (en Post: Más allá del Ébola II)
En referencia a la penetración de nuevas enfermedades víricas en zonas vírgenes, uno de los casos más demostrativos es el de virus del Nilo Occidental (West Nile virus, WNV). El primer caso urbano del hemisferio occidental fue detectado en New York en 1999. El virus difundió rápidamente en los años siguientes de modo que en 2005 ya se habían detectado focos de transmisión estable en todo el hemisferio, desde el Canadá hasta Argentina. El WNV está considerado como el arbovirus distribuido más ampliamente en el mundo.
En USA, el virus se ha detectado en 65 especies diferentes de mosquitos, así como en pájaros, caballos y otros mamíferos incluyendo naturalmente al hombre.
Nota. El virus Toscana es un  arbovirus transmitido por mosquitos perteneciente al género Phlebovirus. Es autóctono de la cuenca mediterránea y causa  un síndrome febril o una meningitis, generalmente de buen pronóstico.

Virus con reservorio en roedores: Robovirus

Los virus más importantes incluidos en este grupo, definido por tener su reservorio en los roedores y no transmitirse por artrópodos, pertenecen a dos géneros Hantavirus y Arenavirus. Como ejemplo, describiremos dos especies de Hantavirus, el virus Sin Nombre (Figura 4-III) que causa un síndrome pulmonar en los países del hemisferio occidental y el virus Hantaan que causa una fiebre hemorrágica con afectación renal en Asia y Europa.

Virus Sin Nombre

Figura 4-III
Este virus que ocasiona un síndrome pulmonar grave, se halla distribuido por todo el continente americano. Fue descubierto en 1993 tras producirse un brote de un cuadro clínico pulmonar grave en una zona del sudoeste de los Estados Unidos denominada “Four Corners”porque allí confluyen 4 estados (Nuevo México, Arizona, Colorado y Utah). Los estudios  subsiguientes  permitieron constatar que el agente causal era un virus con las características de los hantavirus, al que se le puso el nombre de virus Four Corners. Este nombre levantó protestas entre la población, en particular de gente relacionada con el turismo de la región, próxima al Cañón del Colorado. Se le cambió el nombre por el de Muerto Cañón, lugar cercano al anterior, que tampoco fue aceptado por la población por idénticas razones. Entonces se cayó en la cuenta de que en aquella zona había un pequeño poblado que los españoles, cuando conquistaron esos territorios, habían denominado “Sin Nombre”, proponiéndose esa denominación que fue rápidamente aceptada: se trata del único virus en el mundo que no tiene nombre. Además del virus Sin Nombre hay otras especies de del género Hantavirus causantes del síndrome pulmonar.
Epidemiología. Estos virus se hallan en América del norte, América central y Sudamérica.
Su reservorio son los roedores. El virus Sin Nombre se detectó inicialmente en un ratón denominado Peromiscus maniculatus. Esta  y otras especies del genero Hantavirus causantes del síndrome pulmonar pueden hallarse en este y otros roedores. Los roedores eliminan el virus por la orina, las heces y la saliva. La contaminación humana se produce generalmente al inhalar aerosoles con virus eliminados por los roedores. La transmisión interhumana se ha demostrado prácticamente inexistente excepto para un virus relacionado denominado virus Andes y probablemente otros virus autóctonos  de Sudamérica.
Clínica y diagnóstico. Se supone que el periodo de incubación oscila entre 1 y 5 semanas. Los síntomas iniciales son inespecíficos: fiebre, cefalea y dolores musculares. De 4 a 10 días después de su inicio aparece un cuadro grave con disnea, consecuencia de un importante edema pulmonar. La mortalidad puede alcanzar el 35%. Afortunadamente se producen pocos casos de enfermedad.
El diagnóstico se hace por serología, investigando la presencia de IgM frente al virus Sin Nombre y en su caso frente a otros hantavirus causantes de síndrome pulmonar. La detección de secuencias de RNA específicas del virus presenta problemas dada la variabilidad de las diferentes especies.
Tratamiento y profilaxis. No se dispone de antivíricos específicos, ni de vacuna. La profilaxis requiere evitar el contacto con las ratas y ratones y sus excretas erradicándolos de las viviendas. Asimismo hay que eliminar y limpiar las madrigueras de los roedores de las casas y de las zonas próximas a ellas con las precauciones adecuadas para evitar el contacto e inhalar el polvo.

Fiebre hemorrágica con síndrome renal

Esta enfermedad está causada por un conjunto de virus del género Hantavirus, como el virus Hantaan que se halla en China oriental, en Corea y en Rusia. Otros hantavirus, como Dobrava,  Saaremaa,  Seoul y Puumala, causantes de esta enfermedad, se encuentran en Asia y en diversas zonas de Europa central y oriental. Todos ellos tienen su reservorio en diversos roedores.
Epidemiología. La infección humana se produce por inhalación de aerosoles de orina, saliva u otro líquido orgánico de los roedores contaminados, generalmente ratones de campo. También se puede adquirir inhalando polvo de las madrigueras de esos animales o por contacto de las excretas con zonas de la piel con abrasiones. La transmisión interpersonal es muy rara.
Clínica y diagnóstico. El cuadro clínico es el de una fiebre hemorrágica que puede evolucionar hacia el shock y la insuficiencia renal aguda. La letalidad depende del virus, siendo inferir al 1% en las infecciones por virus Puumala y entre el 5-15% en las infecciones por el virus Hantaan.
El diagnóstico se efectúa por pruebas serológicas o por PCR para detectar secuencias genómicas especificas.
Tratamiento y profilaxis. El tratamiento es sintomático según el cuadro clínico. La ribavirina administrada muy precozmente podría evitar la evolución del paciente a estadios graves.

Las medidas de profilaxis son las mismas que las recomendadas en el apartado anterior (Virus Sin Nombre).

Fiebre de Lassa

Esta enfermedad está causada por el virus Lassa, perteneciente al género Arenavirus. El virus está presente en diferentes países de África occidental. El reservorio más frecuente de este robovirus son los ratones del genero Mastomys.
Los arenavirus posen una estructura peculiar. Son virus ssRNA,helicoidales y con envoltura, de aspecto esferoidal y relativamente grandes de110 a 130 nm. Su nombre deriva de que en el interior del virus aparecen unos elementos redondeados semejantes a granos de arena (como puede verse en la figura 5-III). Curiosamente estos granos son ribosomas de la célula en la que el virus se ha replicado que han sido atrapados (capturados) durante la salida del virus y lo más interesante es que la incorporación de estos elementos no desempeña ninguna función para el virus. Si incorporara otros elementos, como operones que codificaran enzimas para la obtención de energía ¿podría evolucionar hacia una estructura paracelular con vida autónoma?
Figura 5-III
Epidemiología. La enfermedad se detectó en la ciudad de Lassa, en Nigeria, después de que en1969 murieran dos misioneras tras ser infectadas por este virus. Se estima que el número de personas afectadas en África cada año es de unas 300.000 o más, con alrededor de 5.000 muertes, siendo particularmente elevada la incidencia en Liberia y Sierra Leona (Figura 6-III)
Figura 6-III
La infección por el virus de la fiebre de Lassa se produce como en otros robovirus a través de aerosoles de excretas y por contacto. La transmisión entre personas es posible a través de sangre orina u otras secreciones, pero no por contacto casual.
Clínica y diagnóstico. La mayoría de las infecciones (80%) son asintomáticas o tienen un curso benigno, el resto evoluciona con un cuadro de fiebre hemorrágica que puede acabar en shock, siendo mortal en un15-20 % de los casos de infección grave. El diagnóstico como en la mayoría de las infecciones que hemos revisado se hace por serología (IgM) o mediante pruebas genéticas.
Tratamiento. El tratamiento es esencialmente sintomático, aunque la administración muy precoz de ribavirina es eficaz.
Prevención. Hay que evitar el contacto con los roedores como se ha señalado anteriormente para otros robovirus. En algunas regiones pobres los roedores pueden tener acceso a alimentos que comen parcialmente y después son acabados de consumir por las personas, pudiéndose producir la transmisión de la enfermedad; por ello es recomendable guardar los alimentos en lugares a los que los roedores no tengas acceso.
Sin embargo dada la posibilidad de la transmisión de persona a persona como también sucede en las infecciones por el virus Ébola o Marburg deben tomarse unas precauciones adecuadas para contactar con las personas enfermas y en particular para la obtención y manipulación de muestras para ser analizadas o eliminadas (sangre orina, heces, etc.). Para ello como en todos los casos en que puede producirse una transmisión por fluidos orgánicos, contacto o aerosoles se debe utilizar bata, guantes, mascarilla, gafas protectoras, y esterilizar el material tras su utilización. Asimismo debe aislarse el paciente de las personas que no están adecuadamente protegidas.

Filovirus: virus con una letalidad excepcionalmente elevada.

Virus  Ébola y Marburg

Estos virus pertenecen a la familia Filoviridae. Son virus envueltos con su genoma formado por RNA. Tienen una estructura peculiar, alargada (como puede visualizarse en la figura 7-III).
Figura 7-IIIEl virus  Ébola posee gran actualidad por la epidemia desencadenada en el año (2014) en África occidental y que ha alcanzado accidentalmente a otros países como España y USA. Es de destacar su elevadísima letalidad que en la mayoría de los brotes supera el 50% y puede alcanzar el 90%.
En el brote actual en África occidental, a fecha de 11 de Enero de 2015 se han declarado 21261 casos de los que han muerto 8414.
En un post publicado en este mismo “blog” titulado “Brote epidémico por el virus Ébola en África occidental. 2014” exponemos las características del virus y del inicio de la epidemia en curso.
El virus de Marburg,  que pertenece a la misma familia que el Ébola, se halla en Uganda, Zimbabue, la República Democrática del Congo, Kenia, Angola y Sudáfrica. Causa una patología semejante a la del virus Ébola y posee también una elevadísima letalidad que se sitúa entre el 23-90% de los casos.

Pin It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.