La importancia del uso racional de pruebas de imagen

Las pruebas diagnósticas de imagen que aplican rayos X han sido junto con la medicina nuclear, la mayor fuente de exposición en población general a la radiación no natural en países occidentales en las últimas décadas. La introducción de nuevas técnicas diagnósticas como la tomografía axial computarizada (TC), ha aumentado rápidamente el número de dosis de radiación ionizante recibida, con consecuencias importantes no solo para el paciente individual, sino también para el total de la población. La carga de enfermedad producida por el exceso de radiación, se puede considerar como un problema relevante de salud pública que podría prevenirse.

prueba de imagen

Imagen de Fotolia

Tanto desde la FDA como desde la Comisión Europea se han realizado iniciativas encaminadas a reducir esta exposición. Entre ellas, se encuentran:

–          Promoción del uso de pruebas médicas seguras, a través del establecimiento de requerimientos para las empresas que desarrollan las pruebas de imagen

–          Introducción en los centros sanitarios de prácticas de calidad y sistemas de acreditación, y recomendaciones para el establecimiento de dosis de referencia para cada tipo de prueba;

–          Cuantificación de la exposición de la población general a la radiación derivada de pruebas médicas;

–          Creación de un registro del historial de la dosis de radiación recibida de cada paciente, que podría ayudar en la toma de decisiones;

Sin embargo, muchas de las estrategias diseñadas, no incluyen la participación del paciente, cuando debería asumir más responsabilidad en la decisión de someterse o no a una prueba de imagen teniendo en cuenta los potenciales riesgos así como los beneficios. Si el objetivo es instaurar recomendaciones efectivas dirigidas a disminuir la exposición a radiación, es necesaria la participación de todos los actores implicados, no solo los profesionales sanitarios y las empresas que desarrollan la tecnología, sino también el paciente que va a someterse a dicha prueba.

La inclusión del paciente en la toma de decisiones se lleva a cabo a través del consentimiento informado. No obstante, su formato y el procedimiento en que se aplica, puede tener limitaciones en la implicación de la corresponsabilidad del paciente. Es necesario por un lado, conocer cómo la población reacciona ante esta información de riesgo radiológico, y por otro, conocer la opinión del médico acerca de la mejor manera de informar al paciente y qué tipo de información se debe proporcionar.

Es decir, conocer las actitudes de médicos y pacientes ante la comunicación del riesgo/beneficio radiológico puede ser un factor esencial para la incorporación de procedimientos en la práctica clínica que incluyan la corresponsabilidad médico-paciente y conduzcan a un uso racional de las pruebas de imagen.

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Un pensamiento en “La importancia del uso racional de pruebas de imagen

  1. Raúl Ferrer

    Por no hablar del daño potencial de utilizar las imágenes en pruebas complementarias como única fuente de diagnóstico, incluso decirle al paciente que según tiene la radiografía de su espalda debería estar en una silla de ruedas (true story) cuando hay pruebas firmes sobre la falta de correlación entre la imagen y la realidad clínica, sobretodo con el dolor. Hay que dejar su espacio a la imagen, tiene una utilidad inestimable en el diagnóstico y tratamiento de algunas condiciones pero hemos pasado a darle demasiada relevancia a los hallazgos radiológicos en algunos casos, consiguiendo crear problemas dónde no los hay, y eso es responsabilidad de los clínicos, sin duda. Buena entrada. Saludos

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