¡Feliz Día Internacional del Libro!

Hace poco más de 20 años, la Unión Internacional de Editores propuso a la Unesco celebrar cada 23 de abril el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor” con la idea de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual. Fue en París, en 1995, cuando se aprobó la iniciativa y, desde entonces, todos los 23 de abril se celebra la fiesta del libro en todo el mundo.

FelizDiaInternacinalLibro

Esta fecha no fue elegida al azar, sino que coincide con la muerte de dos grandes figuras de la literatura: Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Pero, en algo se equivocaron estos editores, pues en realidad Cervantes murió el día 22 y fue el 23 cuando le enterraron. Mientras que Shakespeare falleció el 3 de mayo de nuestro calendario actual (el gregoriano) aunque, sí es cierto, que esta fecha corresponde con el 23 de abril del calendario juliano.

90 años festejando el libro

A pesar de que muchos tuvieron que esperar hasta los años 90 para poder dedicar un día al libro, en España se celebra desde hacía casi 70 años. El escritor Vicente Clavel propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona festejar cada 7 de octubre, conmemorando el nacimiento de Cervantes, el Día del Libro. El Rey Alfonso XIII firmó un Real Decreto en 1926 en el que se hizo oficial la celebración de esta fiesta. Pero, 4 años más tarde, decidieron que el 23 de abril era mejor fecha, tanto por el tiempo primaveral como porque coincidía con el fallecimiento del literato español y de Shakespeare. Esta nueva cita hizo que El Día del Libro tuviera mucho más éxito entre los españoles, especialmente en Barcelona, donde coincidía con Sant Jordi, el patrón de Cataluña. Desde entonces existe la tradición de regalar un libro y una rosa este día.

El libro, el camino hacia la sabiduría

El libro ha sido una de las más útiles herramienta de divulgación científica y aprendizaje a lo largo de la historia. Ha permitido transmitir conocimientos de unas generaciones a otras, de unas culturas a otras y hoy en día, permite perfilar la historia de las civilizaciones.
El primer libro de medicina que se imprimió en la historia fue “De re medicina”, escrito por Aulio Cornelio Celso en el siglo I d.C. (Durante el Imperio Romano) y que estuvo desaparecido durante trece siglos. Fue encontrada por el papa Nicolás V alrededor de 1450.
Celso no ejercía la medicina y su trabajo consistió en el arduo trabajo de recopilar todos los conocimientos de la época en este libro. Para terminar el texto, presentó una serie de conclusiones al respecto:
Posición Ecléctica de Celso

  • 1. La Medicina debe ser ciertamente racional.
  • 2. El raciocinio del médico debe fundarse principalmente en las causas evidentes más que en las ocultas.
  • 3. Nada aporta más al método de curar que la práctica profesional.
  • 4. Para los que están aprendiendo es necesaria la disección de cadáveres, pues deben conocer la posición y el orden de los órganos donde nacen los dolores y las enfermedades.

Puedes consultar una edición de 1554 aquí

Nuevos tiempos, nuevos libros

Si echamos la vista atrás, la historia nos enseña que el libro ha pasado por múltiples formatos hasta llegar a nuestros días. Primero aparecieron las tablillas de madera, los papiros y los pergaminos, después llegó el papel, los copistas y la imprenta, que dio lugar al libro tal y como lo conocemos.
El sector editorial ha sabido seguir evolucionando adaptándose a los tiempos y por eso, en los últimos años, hemos asistido a una nueva revolución: el libro electrónico.
Existen los románticos, que prefieren seguir sintiendo el peso de las hojas, el olor a tinta o el tacto del papel o los que se quedan con la ligereza o la facilidad de acceso que permiten los ebooks. Hoy en día existen dos tipos de lectores, ¿tú cuál eres?

Pin It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.