Enfoque bioconductual en la migraña crónica

La Migraña Crónica (MC) se trata de un tipo de cefalea primaria de origen desconocido, la cual se encuentra dentro de la Clasificación Internacional de Cefaleas (ICDH-3) 1. Es importante señalar que la Migraña, se considera crónica, cuando los síntomas se presentan durante 15 días o más al mes, durante más de tres meses en ausencia de fármacos, además investigaciones anteriores determinan que la MC es una complicación de la migraña episódica, señalando que son numerosos los factores de riesgo que contribuyen al proceso de transformación y cronificación 2.
Por otro lado, en España la prevalencia de la MC es de un 2,4% presentando una mayor incidencia en mujeres con edad comprendida entre 20 y 50 años 3.

post-migranna

Con respecto a la fisiopatología, la cual aún se desconoce, son numerosas las investigaciones que señalan al núcleo trigémino cervical como posible responsable de una alteración en la modulación del dolor llegando incluso a generar un proceso de sensibilización central lo que provoca una serie de cambios plásticos y una alteración en las vías inhibitorias descendentes del dolor 4,5.

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Figura 1: Esquema sobre la convergencia cervical y del núcleo trigémino cervical 5.

En cuanto a la clínica, es importante señalar que el 20% de los pacientes con dicho diagnóstico presentan aura, que se define como la aparición de síntomas previos al episodio de migraña, como puede ser pérdida de visión, debilidad o destellos de luz 6.
En algunas ocasiones este tipo de pacientes también pueden presentar alodinia o percepción de dolor ante estímulos no dolorosos 7. Se estima que entorno a un 50-80% de los pacientes con diagnóstico de migraña sufren alodinia. Investigaciones anteriores demostraron que la alodinia puede ser un posible predictor del proceso de cronificación e incluso un marcador de sensibilización del núcleo trigémino cervical a nivel del subnúcleo caudalis 7.

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Figura 2: Sensibilización central, alodinia e hiperalgesia 4.

Se ha definido que pacientes con dolor crónico presentan factores psicosociales asociados como pueden ser miedo al movimiento, catastrofismo ante el dolor, alteraciones del sueño e incluso la presencia de rasgos depresivos, es por ello por lo que el tratamiento de elección en este tipo de pacientes debería ser multimodal e interdisciplinar 8.
Durante la última década la intervención terapéutica más frecuente en este tipo de pacientes ha sido farmacológica, caracterizada por el uso de triptanes y antidepresivos tricíclicos, actualmente un abordaje bioconductual basado en la terapia cognitivo-conductual demuestra tener beneficios en pacientes con dolor crónico.
Esta intervención presenta dos principales objetivos; en primer lugar mejorar la comprensión por parte del paciente de forma psicológica y entender cuales son los factores que influyen sobre su dolor mejorando así la calidad de vida y la funcionalidad. Por otro lado, el segundo objetivo de esta terapia es aumentar la capacidad de afrontamiento del paciente 9.
Para alcanzar los dos objetivos principales es necesario abordar una serie de componentes clave como son: la educación terapéutica, la adquisición de habilidades y el mantenimiento de las mismas 9.
Finalmente, destacar que este tipo de programas no solo son eficaces en la reducción de la intensidad de dolor sino también en la mejora de factores psicosociales y de discapacidad y en la generación de un aumento de actividad en pacientes con dolor crónico 10.

Referencias

1. Benoliel R, Birman N, Eliav E, Et Al. The International Classification of Headache Disorders: accurate diagnosis of orofacial pain? Cephalalgia. 2008;28(7):752-762.
2. Guerrero-Peral ÁL. Chronic migraine: clinical manifestations and differential diagnosis. Rev Neurol. 2012;54 Suppl 2:S21-S29.
3. Matías-Guiu J, Porta-Etessam J, Mateos V, Díaz-Insa S, Lopez-Gil A, Fernández C. One-year prevalence of migraine in Spain: a nationwide population-based survey. Cephalalgia. 2011;31(4):463-470. doi:10.1177/0333102410382794.
4. Woolf CJ. central sensitization: implications for the diagnosis and treatment of pain. Pain. 2011;152:1-31. doi:10.1016/j.pain.2010.09.030.Central.
5. Bartsch T, Goadsby PJ. The Trigeminocervical Complex and Migraine : Current Concepts and Synthesis. Curr Pain Headache Rep. 2003;7:371-376.
6. Weatherall MW. The diagnosis and treatment of chronic migraine. Ther Adv Chronic Dis. 2015;6(3):115-123. doi:10.1177/2040622315579627.
7. Louter MA, Bosker JE, Oosterhout WPJ Van, et al. Cutaneous allodynia as a predictor of migraine chronification. 2013. doi:10.1093/brain/awt251.
8. Buenaver LF, Edwards RR, Smith MT, Gramling SE, Haythornthwaite JA. Catastrophizing and Pain-Coping in Young Adults: Associations With Depressive Symptoms and Headache Pain. J Pain. 2008;9(4):311-319. doi:10.1016/j.jpain.2007.11.005.
9. Turk DC. Cognitive-behavioral approach to the treatment of chronic pain patients. Reg Anesth Pain Med. 2003;28(6):573-579.
10. Hoffman BM, Papas RK, Chatkoff DK, Kerns RD. Meta-analysis of psychological interventions for chronic low back pain. Health Psychol. 2007;26(1):1-9. doi:10.1037/0278-6133.26.1.1.

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