El etiquetado frontal de los alimentos procesados: una zona de desastre

Como si se tratase de un desastre natural de dimensiones apocalípticas (que en este caso no es natural, en todo caso, intencionado), así se ven a día de hoy las etiquetas frontales que contienen “información” nutricional en los productos que actualmente se venden en nuestro país y, como veremos, hemos “repasado” por doquier las recomendaciones de la OMS, se han justificado los malos manejos de la información sobre las etiquetas, no le han preguntado a la comunidad científica (libre de conflictos de interés) sobre su opinión y mucho menos su intervención en esta política pública que en apariencia intenta informar con mayor claridad al consumidor sobre los “nutrimentos” que entran a su cuerpo al comprar “x” producto, pero más bien es un cúmulo de desinformación, confusión, conveniencias y sensacionalismo puesto que si vemos los resultados de la última ENSANUT “medio camino” 20161, nos damos cuenta que nada, absolutamente nada, ha cambiado, la obesidad y sobrepeso no frenan y este es el resultado, insisto, de malas políticas públicas y conflicto de intereses de la industria alimentaria (no toda), sin adjudicarle todo el problema al etiquetado pero si lleva gran culpa en la espalda.

post-etiquetadoNutricional

Veamos porque el etiquetado frontal, nutrimentalmente hablando es por demás una desinformación:

En el 2011 el Instituto Nacional de Salud Pública en un documento1 que llevó por nombre “Revisión del etiquetado frontal: análisis de las Guías Diarias de Alimentación (GDA) y su comprensión por estudiantes de nutrición en México” hecho por: Dalia Stern, Lizbeth Tolentino y Simón Barquera, se revisaron una serie de datos, estudios y recomendaciones del sistema de etiquetado frontal donde los principales errores son:

  1. No distingue máximos y mínimos de cantidades recomendadas %
  2. Los valores del etiquetado frontal GDA se utilizan indistintamente para niños y adultos
  3. El etiquetado frontal GDA ignora las recomendaciones de la OMS, de EUA y las mexicanas, y establece valores diferentes para utilizarlos en políticas de salud pública y como metas saludables de consumo individual
  4. El etiquetado frontal GDA se utiliza en tamaño de porciones arbitrarias
  5. El etiquetado frontal GDA incluye o deja fuera algunos nutrimentos de forma arbitraria
  6. Educación y tiempo: factores que influyen en la lectura del etiquetado nutrimental
  7. Las recomendaciones (porcentajes de ingesta diaria, cantidades de nutrimentos recomendados) están basadas en POBLACIÓN SANA (en su mayoría) recordando que la diabetes, la obesidad, la hipertensión y asociadas son ENFERMEDADES.

A continuación, desarrollaré los 7 puntos. Aunado a lo anterior y que de verdad pareciera “mala leche”, los puntos de corte utilizados para delimitar el consumo máximo de los nutrimentos que se declaran en porcentajes, conocidos como %GDA, fueron creados por la propia industria de alimentos, sí, así como lee, la cantidad de nutrimentos los ha delimitado la industria… si eso no es conflicto de intereses, no sé que es. Veamos pues:

1. No distingue máximos y mínimos de cantidades recomendadas %

Es decir, se propone un consumo de azúcar para la población sin especificar que ese es el máximo consumo que debe haber, mas NO LO RECOMENDABLE, que sea el máximo no significa que deba consumirlo toda esa cantidad de azúcares añadidos al día, mas bien, que entre más lejos de es máximo es mejor y lo mismo sucede con el sodio, las grasas saturadas (industrializadas y refinadas que son las que defienden, punto y  aparte las grasas saturadas que encontramos en la naturales las cuales no han presentado riesgo alguno al ser consumidas en la justa medida.)

Y nutrimentos de alta calidad como fibra, se utiliza la recomendación mínima, claro, como sus productos carecen de fibra o de una buena proporción pues ponen el mínimo para que no salgan mal parados al respecto y eso, la “ley de etiquetado” no lo contempla, los ha dejado manejarlo.

2. Los valores del etiquetado frontal GDA se utilizan indistintamente para niños y adultos

 Usted habrá de entender que las necesidades de calorías, hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y demás no son iguales para todos y mas cuando comparamos niños vs adultos, no, no pueden comer lo mismo, pues esto, la etiqueta nutrimental frontal no lo distingue y claro que la recomendación de azúcar añadido en productos para niños o al menos con ese enfoque mercadológico “target” como le llaman, avisa de las “recomendaciones” para adultos siendo consumidos por niños y esto, tampoco esta regulado, las empresas tienen la opción de colocar las recomendaciones ya sea para adultos o niños en sus etiquetas ocasionando que los niños puedan consumir mas de lo recomendado, o sea lo que de forma MÁXIMA podría consumir un adulto, una locura.

3. El etiquetado frontal GDA ignora las recomendaciones de la OMS, de EUA y las mexicanas, y establece valores diferentes para utilizarlos en políticas de salud pública y como metas saludables de consumo individual

 Gracias al punto que describí al comienzo del artículo donde se exponía que la misma industria fue la encargada de determinar los puntos de corte (cantidades máximas o mínimas) de nutrimentos, pues no hay mucho que decir mas que observar las recomendaciones de azúcar la OMS para adultos la cuál advierte como máximo el 10% de el consumo total calórico, “repasándose” esa recomendación, la industria alimentaria determinó un 19% en lugar del 10% recomendado por dicha organización por supuesto inflando el porcentaje, la gente preocupará menos por la cantidad de azúcar que esta consumiendo y esto obviamente sin consultar bases científicas sólidas ni expertos sin conflicto de interés.

4. El etiquetado frontal GDA se utiliza en tamaño de porciones arbitrarias

 De lo mismo, la industria alimentaria determina los tamaños e porciones, sucede entonces que hacen porciones mas pequeñas que denotarían un cantidad supuesta más pequeña para la cantidad de azúcar, grasas saturadas y sal que contienen aparentando tener “poquito”, esta situación cambió para el 2014 donde una modificación a la norma les exigió a la industria alimentaria que no debería manejar porciones si no mas bien por total de producto ofrecido, es decir en lugar de decir, por ejemplo: que “x” envase tiene 5 porciones las cuales cada una contiene 5gr de azúcar, deberá decir que el consumo total del producto contiene 25gr de azúcar, lo cual de alguna manera desde el 2014 ya da un panorama mas amplio del consumo del total del envase, empaque ofrecido así como la implementación del término envase individual y envase familiar y algunos otros aspectos técnicos que se reformaron que de manera sustancial no tuvieron ni tendrán impacto pues la raíz del asunto que es el consumo indiscriminado de azúcar, sal, grasa saturada y calorías en los procesados no ha sido impactada con esta reforma.

5. El etiquetado frontal GDA incluye o deja fuera algunos nutrimentos de forma arbitraria

Existen alimentos procesados que, argumentando que su espacio para el etiquetado frontal es insuficiente, incluyen solo los nutrimentos que les conviene sean publicitados o vistos por los consumidores, omitiendo los nutrimentos que pudieran tener en exceso o rozando las cantidades máximas, lo cual claro, es a su conveniencia.

6. Educación y tiempo: factores que influyen en la lectura del etiquetado nutrimental

Seré muy breve, el tiempo para leer una etiqueta, las confusiones que implica evaluar en un instante porcentajes, gramos, cantidades, porciones, el desconocimiento de la población sobre las cantidades recomendadas por la OMS y las de la industria alimentaria, hacen que el etiquetado frontal de los procesados en México sea sencillamente, inútil, independientemente de la manipulación a la que ha sido objeto.

7. Las recomendaciones (porcentajes de ingesta diaria, cantidades de nutrimentos recomendados) están basadas en POBLACIÓN SANA (en su mayoría) recordando que la diabetes, la obesidad, la hipertensión y asociadas son ENFERMEDADES.

Este último punto que esta mencionado de forma intrínseca en el documento de los colegas mencionados del INSP, para mi ha resultado importante también contarlo como aspecto a destacar y es que, los valores de las recomendaciones de azúcares, grasas, y sal MÁXIMOS a consumir están basados en población sana, obviamente un paciente con obesidad o sobrepeso, hipertensión o diabetes o todas (síndrome metabólico) no puede tomar en cuenta estos valores, ya que estos claramente deberán limitarse y en algunos casos eliminarse de su consumo y tomando en cuenta que entre 30-40% de nuestra población presenta obesidad o sobrepeso pues entenderemos que estos valores de referencia no podrían ser tomados en cuenta, cuestión que mucho menos será aclarada por la industria de los alimentos y esta situación no es solamente en México, si observamos las recomendaciones de la OMS2 están hechas y basadas en meta análisis3 de población o sana o con valores de diabetes e hipertensión controlados, lo cual en muchas ocasiones no ocurre, así mismo, la cantidad de calorías en las que están basadas estas recomendaciones (2000 kcal/día) son con base a una persona promedio que como vemos en las guías alimentarias de Estados Unidos4, la mujer promedio tiene un peso de: 57.1kg y una altura de 1.63m. y para el hombre el peso promedio para la recomendación es de: 69.8kg y una altura de 1.78m, como puedes ver poca gente en México que consume los productos encaja en ese promedio que inclusive la OMS y las Guías alimentarias de Estados Unidos emiten, si, es gente sana y además físicamente activa como lo declaran en el mismo documento5 y para que te des una idea, el hombre mexicano promedio pesa 74.8kg y mide 1.64m y la mujer mexicana promedio pesa 68.7kg y mide 1.58m. de acuerdo a la encuesta Intecensal perteneciente al INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía)6.

Inclusive la OMs en su docuento de recomendación de azúcar al final de las recomendaciones aclara2:Estas recomendaciones aplican a las personas que necesitan dietoterapia, incluyendo para el tratamiento del manejo de la mal nutrición (sobrepeso, obesidad o desnutrición). Guías específicas específicas para el tratamiento de la mal nutrición (sobrepeso, obesidad o desnutrición) grave o moderada se están desarrollando por separado.” Así textualmente, las recomendaciones no son para personas en estas condiciones, son para personas sanas. Con las grasas sucede lo mimo, no se respetan los valores recomendados para población mexicana sana y se dan valores mas elevados como puntos de corte.Para finalizar podemos decir que el etiquetado frontal que hoy haya algunas organizaciones civiles dicen defender como en este video (https://www.youtube.com/watch?v=q3CiwqKfado) tiene ocultos intereses que no, no es la salud de los mexicanos…

Bibliografía:

1.- Encuesta Nacional de Salud y Nutrición medio camino 2016, Instituto Nacional de Salud Pública. México. 2016.

2.- Stern, D., Tolentino, L., Barquera, S.,Revisión del etiquetado frontal: análisis de las Guías Diarias de Alimentación (GDA) y su comprensión por estudiantes de nutrición en México”, Instituto Nacional de Salud Pública. México,2011.

3.- OMS, “Sugars intake for adults and children”, 2015.

4.- Te Morenga L, Mallard S, Mann J. Dietary sugars and body weight: systematic review and metaanalyses of randomised controlled trials and cohort studies. BMJ. 2013; 346:e7492.

5.- Dietary Guidelines For Americans 2015-2020 Eight Edition.

6.- Encuesta Intercensal 2015. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

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