Efectos de un entrenamiento con electromioestimulación en sujetos adultos con Fibrosis Quística

fibrosis quistica

En el presente post analizaremos y comentaremos un estudio realizado por el grupo de la Dra. Vivodtez de la Universidad de Joseph Fourier y publicado en CHEST, una de las mejores revistas en patología respiratoria.

Al final del post incluiremos la referencia exacta del artículo para que el que lo desee pueda ampliar información al respecto.

La investigación se centró en ver los efectos de un entrenamiento de electroestimulación neuromuscular (NMES, siglas en Inglés) previo a la realización de un entrenamiento de resistencia en sujetos con Fibrosis Quística (FQ) y con disfunción pulmonar grave, dentro del ámbito ambulatorio.

La muestra contaba con 14 sujetos (FEV1≤45%pred.) que fueron divididos en dos grupos de manera aleatorizada:

–          Grupo A. Recibió entrenamiento de NMES durante 6 semanas y seguidamente 8 semanas de entrenamiento aeróbico en cicloergómetro. A partir de ahora se llamará GRUPO (NMES+ERGO).

–          Grupo B. No recibió entrenamiento de NMES, pero sí entrenamiento aeróbico en cicloergómetro durante 8 semanas. A partir de ahora se llamará GRUPO (CONTROL+ERGO)

En ambos grupos se registraron y evaluaron los siguientes parámetros y procedimientos: función pulmonar, marcadores metabólicos y proinflamatorios, índice de resistencia a la insulina, perímetro medio del muslo, fuerza del cuádriceps, test de los 6 minutos caminando, prueba de esfuerzo incremental en cicloergómetro, calidad de vida relacionada con la salud (CFQ14+), la disnea (DIQ) y nivel de actividad física (Baecke). Las muestras fueron tomadas al inicio, después del entrenamiento de NMES (GRUPO NMES+ERGO) o del periodo de control (GRUPO CONTROL+ERGO) y al final del entrenamiento aeróbico en cicloergómetro.

El entrenamiento de NMES fue planificado para el grupo muscular del cuádriceps, 30 minutos 4 veces por semana durante 6 semanas. La frecuencia usada fue de 35Hz las primeras 2 semanas con una duración del pulso de 400µs y de 50Hz las últimas 4 semanas. La intensidad fue incrementándose en función de la tolerancia del sujeto. El entrenamiento aeróbico tenía un volumen de 30-40 min. con una frecuencia de 3 a 5 veces por semana durante 8 semanas. La carga de trabajo fue aumentando de 38±12W a 54±11W en el grupo (NMES+ERGO) y de 58±23W a 70±30W en el grupo (CONTROL+ERGO), esta diferencia en la carga del inicio es comprensible atendiendo a la distribución por sexo, ya que el grupo (NMES+ERGO) estaba constituido por 3 hombres y 4 mujeres, y sin embrago el grupo (CONTROL+ERGO) estaba formado por 6 hombres y 1 mujer; este suceso explica este contraste y otros pormenores que iremos comentando.

Como podemos observar, tanto la planificación como el seguimiento del entrenamiento en el trabajo aeróbico carece de un parámetro fisiológico indicador de la intensidad del ejercicio, como podría ser la utilización de la frecuencia cardiaca para la configuración, cuantificación y dosificación de la intensidad objetiva del entrenamiento. Esto puede atribuirse a la dificultad que supone ceñirse a unos límites de esfuerzo fisiológicos objetibables, en una población cuya fluctuaciones recurrentes en el estado patológico incide decisivamente en la capacidad de esfuerzo del sujeto. Es por ello, que se puede otorgar esta decisión a un método para intentar mantener estable una carga de trabajo permitiendo al sujeto controlar la frecuencia de pedaleo según su percepción subjetiva.

Procedemos a mostrar y analizar a continuación los resultados más llamativos e ilustrativos del estudio:

–          Hubo un incremento estadísticamente significativo en el Índice de Masa Corporal (IMC) del grupo (NMES+ERGO) en comparación al grupo (CONTROL+ERGO) tras el entrenamiento aeróbico.

–          Se observó una mejora estadísticamente significativa en la fuerza del cuádriceps en contracción máxima voluntaria, y del perímetro medio del muslo en el grupo (NMES+ERGO) respecto al grupo (CONTROL+ERGO) al final del entrenamiento aeróbico. También resulta interesante observar una mejora notable en la fuerza del cuadriceps del grupo (NMES+ERGO) tras el entrenamiento de NMES (26.4kg a 31.5kg).

–          En los marcadores inflamatorios no hubo cambios excepto por la procalcitonina, que observó un aumento en el grupo (NMES+ERGO), mientras que en el grupo (CONTRL+ERGO) disminuyó significativamente.

–          En los marcadores metabólicos, la glucosa en ayunas y el péptido C plasmático mostraron una tendencia a disminuir  en el grupo (NMES+ERGO). El índice del modelo de resistencia a la insulina HOMA-R observó un descenso estadísticamente significativo en el grupo (NMES+ERGO) en comparación con el grupo (CONTROL+ERGO) tras el entrenamiento aeróbico.

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Isabelle Vivodtzev. Chest. 2013; 143(2):485–493.

Mediante un estudio de regresión lineal, observaron una correlación estadísticamente significativa y negativa entre el perímetro medio del muslo y la concentración de péptido C plasmático. Esto puede sugerir la posibilidad de que un incremento en el perímetro medio del muslo (obtenido por un aumento de la masa muscular)  pueda acrecentar la sensibilidad de la insulina. Al mismo tiempo, se mostró una correlación estadísticamente significativa y positiva entre el IMC y el perímetro medio del muslo, este dato es de crucial importancia si atendemos que el IMC es un predictor de supervivencia en adultos con FQ y un marcador clave en el proceso de trasplante.

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Isabelle Vivodtzev. Chest. 2013; 143(2):485–493.

Debemos aclarar que el aumento del perímetro de un segmento corporal no indica necesariamente un aumento de masa muscular, puede ser debido a una acumulación de líquido, aumento de masa grasa… El hecho de que haya aumentado al unísono la fuerza máxima de la extremidad, nos puede sugerir que ese aumento de la circunferencia puede ser debido a un incremento de la masa muscular. Si queremos datos más fiables al respecto, deberíamos proceder a un estudio cineantropométrico donde se tomaran mediciones de los pliegues cutáneos o utilizar un instrumento de bioimpedancia multifrecuencia para el estudio de la composición corporal.

Como conclusión podemos apuntar, que la utilización de un método de entrenamiento con electromioestimulación combinado con un entrenamiento aeróbico convencional en cicloergómetro puede llegar a ser de utilidad clínica, viendo los resultados obtenidos en marcadores metabólicos, fuerza muscular e IMC.

A título personal, observando la mejora obtenida en la fuerza del cuádriceps en contracción máxima voluntaria y el aumento del perímetro medio del muslo tras el entrenamiento de 6 semanas sólo con el uso de electromioestimulación. ¿No sería interesante introducir este método de entrenamiento de manera complementaria en sujetos con un alto grado de deterioro pulmonar, y que no tolerasen adecuadamente el entrenamiento convencional?

Gracias y espero vuestras aportaciones. “La comunicación abierta es el mejor método de aprendizaje

*Isabelle Vivodtzev , PhD ; Nicolas Decorte , PhD ; Bernard Wuyam , MD , PhD ; Nicolas Gonnet , MSc ; Isabelle Durieu , MD , PhD ; Patrick Levy , MD , PhD ; Jean-Luc Cracowski , MD , PhD ; and Claire Cracowski , MD. Benefits of Neuromuscular Electrical Stimulation Prior to Endurance Training in Patients With Cystic Fibrosis and Severe Pulmonary Dysfunction. Chest. 2013; 143(2):485–493.

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