Descubriendo la Terapia Ocupacional

La Asociación Profesional Española de Terapeutas Ocupacionales (APETO) define la Terapia Ocupacional como “la disciplina sociosanitaria que evalúa la capacidad de la persona para desempeñar las actividades de la vida cotidiana e interviene cuando dicha capacidad está en riesgo o dañada por cualquier causa. El Terapeuta Ocupacional utiliza la actividad con propósito y el entorno para ayudar a la persona a adquirir el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas requeridas y conseguir el máximo de autonomía e integración.”

La ocupación humana va más allá de la realización de actividades consecutivas en el tiempo, puesto que dotan de significado a nuestra existencia. Podríamos decir que “somos lo que hacemos”.

Durante las diferentes fases de la vida vamos desempeñando una serie de roles (somos hijos, estudiantes, padres, trabajadores, cuidadores…) que irremediablemente se asocian a un tipo de actividades u otras.

Por otra parte y de forma asociada al rol que desempeñemos en cada momento, a diario realizamos (o deberíamos hacerlo) tres tipos de actividades: de autocuidado, productivas y de ocio. Cuando el balance entre éstas se rompe nos encontramos con desequilibrios que afectan a nuestro ser ocupacional.

Los terapeutas ocupacionales analizamos las actividades que puede o no realizar la persona, detectando los desequilibrios y favoreciendo el cumplimiento satisfactorio de los roles a desempeñar. Para ello realizamos un estudio de la situación física, psicológica y social de la persona y también de su entorno, puesto que toda actividad se desarrolla a cabo dentro de un ambiente determinado y es susceptible de modificarse.

Una vez sabemos los aspectos a tratar, nos planteamos unos objetivos de tratamiento y realizamos un análisis de los componentes de las actividades con las que trabajaremos y diseñamos el plan de actuación. Nuestro objetivo final siempre es aumentar (o mantener cuando esto no es posible) la autonomía de la persona, poniendo especial énfasis en las actividades de la vida diaria.

Dado que la ocupación es inherente al ser humano, nuestra intervención es beneficiosa en numerosos ámbitos, no solo el sanitario y asistencial. Además de en hospitales, residencias de ancianos y servicios de rehabilitación, encontramos terapeutas ocupacionales trabajando en prisiones, en servicios de atención temprana, en centros especiales de empleo, en empresas adaptando puestos de trabajo y un largo etcétera.

En definitiva, siempre que exista un impedimento para la realización de las actividades de la vida diaria, sean cuales sean éstas, los terapeutas ocupacionales somos el profesional indicado al que recurrir. Tal y como dice el lema de una reciente campaña divulgativa impulsada por profesores y alumnos de Terapia Ocupacional del Centro Universitario La Salle: “El médico me salvó la vida, el terapeuta ocupacional me enseña a vivirla”.

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3 pensamientos en “Descubriendo la Terapia Ocupacional

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