Afasia: cuando las palabras faltan

Imagina dos escenarios: de un momento a otro eres incapaz de encontrar las palabras para decir lo que piensas o bien, dejas de comprender tu propio idioma…

portada afasia panamericana

Esta sensación es la que experimentan las personas que presentan afasia. Se trata de una alteración adquirida del lenguaje como consecuencia de una lesión cerebral. La inteligencia de la persona se mantiene, únicamente se pierde la posibilidad de comunicarse.

Las principales causas que provocan afasia son trastornos en la circulación sanguínea del cerebro ya sea por oclusión o hemorragia y golpes fuertes en la cabeza. Dependiendo de la extensión y la localización de la lesión, pueden afectarse ya sea la expresión o la comprensión del lenguaje (o ambas), tanto en la modalidad oral como en la escrita. Las alteraciones presentan diferente grado de severidad y se manifiestan de forma distinta en cada paciente.

La expresión del lenguaje puede afectarse en la habilidad para articular, para unir las palabras en una oración, para seleccionar las palabras adecuadas al contexto, o para transmitir las ideas de forma ordenada, clara y completa.

Por lo que se refiere a la comprensión, puede haber personas que no relacionen las palabras con los objetos a los que hacen referencia, que no sean capaces de seguir el tema de una conversación, o quienes tienen dificultad para discriminar palabras similares, por ejemplo: barro/carro.

La pérdida de la posibilidad de comunicarse impacta en las relaciones familiares y sociales del paciente, así como en el desempeño laboral y por lo tanto financiero. Como consecuencia, se afecta la seguridad personal y la autoestima. Si bien el proceso de rehabilitación suele ser largo y laborioso, la capacidad de recuperación del cerebro permite observar avances graduales. La terapia de lenguaje es un recurso que sirve de guía durante este proceso.

El objetivo de la terapia es restablecer la comunicación funcional y lograr la máxima readaptación del paciente. La terapia se planea con base en una evaluación cuidadosa del lenguaje, en la que se identifica cuáles habilidades están afectadas y con qué severidad, y cuáles están conservadas. Se establecen entonces objetivos a corto y mediano plazo, así como los métodos para alcanzarlos. La terapia debe ser un espacio para el paciente donde encuentre empatía y la posibilidad de expresarse.

 

Autoras del artículo y en Médica Panamericana: Paola González LázaroBeatriz González Ortuño

Pin It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.