Actualización en la interpretación del registro cardiotocográfico

El objetivo de la Medicina Perinatal no es otro que el de disminuir las tasas de morbilidad y mortalidad fetal y materna. La finalidad del control fetal es identificar fetos en situación comprometida (hipoxia, acidosis)  y poder evitar efectos irreversibles mediante la recuperación intraútero o parto inmediato. El control de la frecuencia cardiaca fetal es el pilar fundamental sobre el que se sustenta la vigilancia intraparto. No obstante, presenta errores de variabilidad, no realiza un diagnóstico de certeza y la interpretación y análisis de los trazados es difícil con gran porcentaje de falsos positivos.

En la actualidad, la interpretación cardiotocográfica debe de buscar mejorar su rentabilidad mediante la simplificación de términos y definiciones y el incremento de la especificidad de las clasificaciones de los trazados que evitarán realizar acciones innecesarias en la gestante.

registro cardiotopografico

Una visión moderna y simplificada de los trazados incluirá la determinación de dos componentes fundamentales como son la variabilidad y las desaceleraciones. La determinación de la línea de base será complementaria a estos dos eventos. Serán de suma importancia la caída en latidos desde el inicio hasta el valle de la desaceleración así como su duración y la recurrencia.

Descensos de la frecuencia cardiaca fetal de más de 60 lpm con una duración de la desaceleración mayor de 1 minuto así como una recurrencia mayor del 50% de las contracciones en una ventana de trazado de 20-30 minutos indicará riesgo de acidosis fetal si además la variabilidad tiene una amplitud menor de 5 latidos. El consumo de bases que se produce durante el cierre del intercambio feto placentario mayor de un minuto se incrementa por cinco respecto a la recuperación que se realiza cada minuto tras finalizar la desaceleración. El feto intraparto requerirá tiempo suficiente para compensar su tendencia acidótica durante la contracción. Se evitarán más de 5 contracciones uterinas cada 10 minutos.

Debemos de huir de conceptos y definiciones antiguos. Los trazados deberán de relacionarse con la situación de acidosis fetal.  Actualmente las clasificaciones que imperan en la práctica obstétrica son la establecida por el colegio americano de obstetras (ACOG) con tres categorías de patrones (I, II, III) y una escala de 5 colores desarrollada por Parer e Ikeda y que la sociedad científica de Japón pretende seguir con alguna modificación.

En resumen, se necesita realizar una correcta interpretación de la frecuencia cardíaca fetal intraparto basándonos en terminología simple y clara, evitar errores y variabilidad asistencial mediante formación adecuada de los profesionales con responsabilidad obstétrica, se deberá de evaluar el contexto clínico así como un adecuado registro de la actividad uterina, la valoración deberá objetivar patrones con riesgo acidótico basándose en un adecuado conocimiento de la fisiología fetal y por último, deberemos de ser generosos en la aplicación y uso de medidas de reanimación fetal intrauterina para mejorar y restablecer el estado fetal.

Pin It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.